Las corrientes marinas son uno de los riesgos más frecuentes y menos visibles en las playas. Cada año provocan situaciones de peligro que pueden evitarse con información y prevención. Las llamadas corrientes de retorno o resacas son flujos de agua que se desplazan desde la orilla hacia mar adentro y pueden arrastrar a cualquier persona, incluso a buenos nadadores.
Cómo identificar una corriente peligrosa:
- Zonas donde el agua parece más oscura.
- Líneas de espuma que avanzan hacia el mar.
- Olas que rompen de forma irregular.
- Agua que “tira” hacia afuera al intentar avanzar.
Qué hacer si te atrapa una corriente:
1. No luchar contra la corriente.
2. Mantén la calma y flota.
3. Nada en paralelo a la costa.
4. Pide ayuda si la necesitas.
Cómo prevenir riesgos:
- Respeta siempre la bandera del estado del mar.
- Evita zonas sin vigilancia o con fuerte oleaje.
- No te bañes solo.
- En caso de duda, pregunta a los socorristas.
- Mantén especial atención a menores y personas con movilidad reducida.
La mejor herramienta para evitar accidentes es la información. Conocer cómo funcionan las corrientes y saber cómo actuar puede marcar la diferencia entre un susto y una situación grave.

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