El litoral de Telde vivió este sábado una jornada de reivindicación ciudadana en la que decenas de vecinos se concentraron para exigir el desmantelamiento definitivo de las jaulas marinas instaladas frente a la costa. La protesta, cargada de simbolismo, convirtió la playa en un espacio de duelo ambiental, donde los asistentes vistieron de negro para denunciar el deterioro que, aseguran, sufre el ecosistema marino desde hace años.
Los participantes desplegaron cruces y mensajes de denuncia sobre la arena, reclamando el fin de una actividad acuícola que consideran incompatible con la salud del litoral. Entre las principales quejas se encuentran los episodios de contaminación, la presencia de residuos y el impacto sobre la fauna marina, problemas que, según los colectivos convocantes, se han intensificado en los últimos tiempos.
La movilización estuvo impulsada por plataformas vecinales y grupos ecologistas que llevan años alertando de los efectos de estas instalaciones sobre la calidad del agua y el uso recreativo de las playas. Durante la lectura del manifiesto final, los portavoces insistieron en que la ciudadanía “no puede seguir pagando las consecuencias de un modelo que degrada el mar y pone en riesgo la salud pública”.
Los convocantes reclamaron mayor transparencia institucional, controles más estrictos y una hoja de ruta clara para recuperar el litoral. También pidieron responsabilidades políticas por lo que consideran una gestión insuficiente ante los continuos episodios de contaminación.
La protesta concluyó con un llamamiento a mantener la presión social hasta lograr que el litoral teldense recupere su equilibrio natural y se garantice un futuro sin vertidos ni impactos derivados de la acuicultura industrial.
