La aparición de una nueva mancha blanquecina y de aspecto grasiento en la playa de Salinetas ha reactivado la preocupación vecinal y ha llevado a la Plataforma Ciudadana por un Litoral Limpio a cuestionar con dureza la respuesta del Gobierno de Canarias. El colectivo denuncia que la Dirección General de Pesca ha realizado una inspección “superficial” y que está confundiendo la ausencia de peces muertos con la inexistencia de contaminación.
🌊 Un episodio anunciado y vinculado a las jaulas marinas
La plataforma recuerda que este tipo de vertidos no son nuevos ni inesperados. Según explican, cada vez que se combinan periodos de calma y vientos del Sur o del Este, las playas de Telde vuelven a recibir residuos procedentes del entorno de las jaulas marinas instaladas frente a la costa.
Aseguran que estas instalaciones generan de manera continua heces, restos de pienso y sedimentos orgánicos derivados de miles de lubinas hacinadas, y que este fenómeno se repite desde hace más de dos décadas. Por ello, consideran que ni el Gobierno autonómico ni el Cabildo han afrontado el problema de raíz.
🌬️ “Las corrientes transportan la contaminación, no la generan”
El colectivo también critica al Ayuntamiento de Telde por limitarse a señalar a las mareas y corrientes como origen de los residuos. A su juicio, estos factores solo actúan como vehículo, mientras que el foco real se encuentra en los vertidos que se acumulan bajo las jaulas y que, con determinados vientos, terminan llegando a la costa.
🔍 Una inspección que consideran insuficiente
La Plataforma rechaza que la administración presente como garantía ambiental una revisión basada únicamente en:
- La ausencia de peces muertos
- La apariencia externa de las jaulas
- La observación visual del agua dentro del perímetro de las explotaciones
Recuerdan que la contaminación que denuncian es crónica y persistente, afecta a fondos, columna de agua y playas, y no depende de la muerte de peces. De hecho, han recogido muestras del episodio del 5 de enero que están siendo analizadas.
El colectivo lamenta además que el Director General de Pesca no haya respondido a ninguna de las denuncias presentadas desde octubre, y que ahora limite su preocupación a comprobar si hay lubinas muertas.
🧪 La contaminación no se detecta “a simple vista”
La plataforma insiste en que la acuicultura intensiva requiere controles científicos continuos, entre ellos:
- Análisis de residuos que llegan a la costa
- Estudios de sedimentos bajo las jaulas
- Evaluación de bioacumulación de metales en peces
- Medición de parámetros como oxígeno disuelto, pH o potencial REDOX
Nada de esto, afirman, se refleja en la inspección realizada por Pesca, que consideran orientada a “exculpar” a las explotaciones en lugar de investigar su impacto real.
⚠️ Preocupación por los metales detectados en lubinas
El colectivo también se refiere al informe toxicológico difundido recientemente, elaborado a partir de muestras recogidas por el Ministerio para la Transición Ecológica en 2025. Según la plataforma, los valores de arsénico, cadmio, mercurio y plomo detectados en tejidos de lubina superan o rozan los límites establecidos por la normativa europea.
A su juicio, estos datos deberían activar una investigación profunda sobre la posible liberación de metales desde los sedimentos acumulados bajo las jaulas, especialmente en condiciones de anoxia, cambios de pH o temporales.
📢 Exigen transparencia y controles reales
La Plataforma Ciudadana por un Litoral Limpio reclama:
1. Investigaciones ambientales rigurosas, no simples inspecciones visuales.
2. Análisis públicos y continuados de agua, sedimentos y peces.
3. Evaluación del impacto estructural de las jaulas marinas.
4. Transparencia total en los resultados y en los criterios utilizados por la administración.
El colectivo advierte que mientras las instituciones niegan anomalías, la ciudadanía sigue observando manchas, espumas y episodios de deterioro del agua coincidentes con cambios de viento. Y aseguran que seguirán denunciando hasta que se adopten medidas reales para proteger el litoral de Telde.
