Gran Canaria avanza en un plan integral para reducir los atascos crónicos de la GC‑1, la vía más transitada de la isla. El Cabildo insular, la Dirección General de Tráfico (DGT), el Gobierno de Canarias y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) cerraron ayer un acuerdo que combina cambios organizativos, tecnología y actuaciones operativas para mejorar la fluidez del tráfico.
Grúas de intervención rápida: la novedad más inmediata
La DGT anunció que prevé implantar a partir del próximo verano un servicio de retirada rápida de vehículos accidentados o averiados en la GC‑1. Se trata de un proyecto piloto de un año cuyo objetivo es evitar que incidentes menores generen retenciones kilométricas.
El protocolo aún está pendiente de firma y quedan por definir varios aspectos:
- Número de grúas que estarán operativas.
- Horarios de servicio.
- Tramos concretos de la GC‑1 donde actuarán.
Una vez cerrados estos detalles, la DGT presentará oficialmente el plan.
La ULPGC modificará sus horarios para aliviar la hora punta
El acuerdo incluye una medida clave: el escalonamiento de la entrada a las clases universitarias, que pasará de las 08:00 a las 09:00 horas a partir del próximo curso.
El objetivo es reducir la coincidencia entre el tráfico universitario y los desplazamientos laborales hacia la capital y el sur.
Las autoridades insisten en que la solución no pasa solo por ampliar carriles, sino por gestionar mejor los flujos y los horarios.
Incentivos al coche compartido y movilidad sostenible
El Cabildo financiará una aplicación de carpooling para fomentar que estudiantes y trabajadores compartan vehículo. El sistema incluirá incentivos económicos o de servicios para quienes participen.
Además, el protocolo contempla:
- Refuerzo del transporte público.
- Mejoras en la movilidad interna de los campus.
- Coordinación entre administraciones para optimizar la seguridad vial.
Una respuesta a una demanda histórica
La GC‑1 soporta una de las mayores intensidades de tráfico del país. El presidente insular, Antonio Morales; el consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez; y el rector de la ULPGC, Lluís Serra, destacaron que este acuerdo supone una hoja de ruta conjunta para reducir los atascos y mejorar la calidad de vida de miles de conductores.
Estas medidas se suman a los proyectos de infraestructura ya en marcha, como la planificación de nuevos carriles en tramos críticos, especialmente en el entorno de Telde.
El plan de choque combina actuaciones inmediatas, como las grúas de respuesta rápida, con cambios estructurales que buscan transformar la movilidad en la isla a medio y largo plazo.
