El Dreamland Gran Canaria atraviesa un momento complicado después de la contundente derrota sufrida en casa ante el Hiopos Lleida, un encuentro que terminó 50-68 y dejó a la afición con una profunda sensación de frustración. El partido, disputado este sábado, se caracterizó por los numerosos errores ofensivos del conjunto amarillo y por la incapacidad de reaccionar ante un rival que dominó de principio a fin.
Un partido para olvidar
El equipo grancanario apenas logró anotar 4 puntos en el primer cuarto, un dato que refleja el bloqueo ofensivo que arrastró durante todo el encuentro. El Lleida, más sólido y constante, aprovechó cada fallo local para ampliar diferencias y controlar el ritmo del partido.
- James Batemon, con 14 puntos y 4 asistencias, fue el jugador más destacado del conjunto visitante.
- En el Granca, solo Pierre Pelos logró mantener un nivel competitivo, también con 14 puntos.
Lakovic asume responsabilidades
Tras el encuentro, el entrenador Jaka Lakovic reconoció públicamente que el equipo entró al partido “con dudas emocionales” y “bajo de ánimo”, lo que se reflejó en malas decisiones y falta de claridad en ataque. El técnico admitió que el equipo fue superado “en todo” y llamó a recuperar la confianza y la intensidad competitiva.
La Copa del Rey se aleja
Con este resultado, el Dreamland Gran Canaria queda prácticamente sin opciones matemáticas de clasificarse para la Copa del Rey, un objetivo que ya se veía complicado por la irregularidad mostrada durante la temporada. El propio director deportivo, Willy Villar, había señalado días antes que el equipo estaba pagando la falta de continuidad en su juego y que la clasificación era “muy improbable”.
Mirar hacia adelante
Pese al tropiezo, el club insiste en que la temporada aún ofrece margen para reaccionar, especialmente en competición europea, donde el equipo ha mostrado un rendimiento más sólido. La plantilla retomará los entrenamientos con el objetivo de corregir errores y recuperar sensaciones positivas.

