La preocupación vecinal vuelve a centrarse en el barranco de Telde, concretamente en las inmediaciones de la rotonda del Cortijo, donde residentes, ciclistas y personas que transitan a diario por la zona aseguran que se repiten conductas de carácter sexual en espacios visibles y de uso público.
Una situación que se prolonga en el tiempo
Según relatan numerosos usuarios del barranco, desde hace meses —e incluso años, según algunos testimonios— es habitual encontrar vehículos estacionados cuyos ocupantes realizan comportamientos de índole sexual en plena vía pública. Estas acciones, que se producen tanto dentro de los coches como en áreas de vegetación cercanas, se registran principalmente por la tarde y durante la noche, aunque también se han observado en horario diurno.
Los vecinos señalan que estas conductas son claramente visibles para cualquier persona que pasa por el lugar, lo que genera incomodidad y preocupación, especialmente en un entorno frecuentado por deportistas, familias y personas de todas las edades.
Incomodidad y sensación de inseguridad
Quienes utilizan esta ruta aseguran que, en ocasiones, los ocupantes de los vehículos llaman la atención de los transeúntes, llegando a realizar gestos o comportamientos inapropiados que resultan perturbadores para quienes simplemente circulan por la zona.
Los testimonios recogidos coinciden en que no se trata de hechos aislados, sino de una situación reiterada que afecta a la convivencia y a la percepción de seguridad en un espacio público muy transitado.
Una queja centrada en el uso responsable del espacio público
Las personas afectadas subrayan que esta denuncia no tiene relación con la orientación sexual de nadie, sino con la necesidad de garantizar que los espacios comunes se utilicen de forma adecuada y respetuosa. Recuerdan que el barranco es una vía habitual para caminar, correr o desplazarse entre barrios, por lo que consideran imprescindible que se mantenga como un entorno seguro y libre de comportamientos inapropiados.
Llamado a una intervención
Los vecinos piden que la situación sea atendida por las autoridades competentes para evitar que continúe normalizándose un problema que afecta a la convivencia diaria. Reclaman mayor vigilancia y medidas preventivas que permitan recuperar la tranquilidad en un espacio que forma parte del día a día de cientos de personas.

