El barrio costero de El Pajar, en San Bartolomé de Tirajana, ha vivido hoy un domingo histórico. El aroma a mar y el calor de las brasas han marcado el punto álgido de las fiestas patronales con la celebración de su emblemático asadero popular de pescado, una tradición que en su 56ª edición ha vuelto a demostrar por qué es el evento más esperado y concurrido de toda la festividad.
Una logística de récord para un sabor tradicional
Desde tempranas horas, la maquinaria del festejo se puso en marcha con ocho barbacoas gigantes funcionando a plena capacidad. Estas estructuras de tres metros de largo, equipadas con tres parrillas cada una, fueron las responsables de cocinar con mimo cerca de 1.200 kilos de caballas y chicharros. El menú, puramente canario, se completó con los acompañamientos indispensables de nuestra tierra: gofio y mojo picón, haciendo las delicias de los miles de asistentes que abarrotaron tanto la plaza como la playa del barrio.
Este despliegue no solo busca satisfacer el paladar, sino que refuerza el firme propósito de la comunidad para que esta celebración sea declarada oficialmente como Fiesta de Interés Turístico y Cultural. Como novedad este año, los festejos ya cuentan con su propia canción oficial, un himno que resonó con fuerza durante toda la jornada.
Un fin de fiesta por todo lo alto
El programa de este domingo 19 de abril no dio tregua al aburrimiento. Bajo un sol radiante y un ambiente inmejorable, los actos comenzaron desde la mañana y se extendieron hasta la madrugada:
Música en las calles: La jornada arrancó a las 11:00 h con el alegre pasacalles de la Banda Isleña, encargada de despertar el espíritu festivo en cada rincón del pueblo.
Gastronomía y Ritmo: A mediodía, mientras se repartía el pescado, el DJ Johan Partymax se encargó de poner la banda sonora al gran asadero.
Macro Solajera: A partir de las 13:00 h, la música en vivo tomó el control absoluto con una maratón de actuaciones que incluyó a:
La Clave y Grupo Aimara.
Luz de Luna y Yoni Aya.
La energía de Yeray Socorro.
El broche de oro llegará a medianoche con el Fin de Fiesta, cerrando diez días de convivencia y tradición.
Reconocimiento a la comunidad
El éxito de una jornada tan multitudinaria ha sido posible gracias a una organización impecable y al apoyo fundamental de las casas comerciales colaboradoras. La plaza, rebosante de vecinos y visitantes, fue el mejor testigo de una fiesta que combina identidad, hospitalidad y buen hacer. Sin duda, un diez para todos los que mantienen viva la esencia de Santa Águeda en El Pajar.



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