Las quejas vecinales vuelven a poner el foco en el estado del asfaltado en varios puntos de Telde, está vez, en la calle Rivero Betancourt, a la altura del número 37, donde los residentes describen la situación como “insostenible”. Según denuncian, la vía presenta socavones de gran tamaño que obligan a los conductores a realizar maniobras bruscas para esquivarlos, con el consiguiente riesgo de accidentes y daños materiales.
Los vecinos aseguran que no son pocos los vehículos que han sufrido reventones de neumáticos, desajustes en la dirección o golpes en los bajos debido al mal estado del firme. A ello se suma que, cuando se solicita la presencia de la Policía Local para levantar atestado por los daños, en ocasiones —según relatan presuntamente los afectados— se les informa de que todas las unidades están ocupadas en otros servicios, lo que deja a los conductores sin respaldo inmediato.
La situación no es exclusiva de Rivero Betancourt. En varias calles de Jinámar también se acumulan quejas por baches profundos y tramos prácticamente intransitables, generando preocupación entre los residentes y usuarios habituales de estas vías.
Pese al malestar generalizado, los vecinos reconocen que existe cierta esperanza ante el anuncio municipal de que a partir del 2 de febrero comenzará el Segundo Plan de Asfaltado, considerado el mayor de la historia del municipio. Este proyecto incluye la intervención en numerosas calles de Telde, por lo que se espera que muchos de los socavones denunciados sean finalmente reparados.
Mientras tanto, los afectados piden celeridad y medidas provisionales para evitar que la situación empeore y que los daños a vehículos y el riesgo para los conductores continúen aumentando.



