La operación para desembarcar a los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, continúa este domingo en el puerto de Granadilla (Tenerife) con un dispositivo internacional que combina traslados escalonados, corredores sanitarios y una fuerte coordinación entre gobiernos europeos.
El buque, que llegó de madrugada y permanece fondeado para evitar cualquier contacto con la población local, transporta a 147 personas de 23 nacionalidades. Todos los pasajeros se mantienen asintomáticos según las evaluaciones realizadas por equipos del ECDC, la OMS y especialistas neerlandeses.
Primeros traslados: españoles y neerlandeses
Los 14 ciudadanos españoles fueron los primeros en abandonar el barco. Tras descender en falúas hasta el muelle, pasaron directamente a los vehículos burbuja de la Unidad Militar de Emergencias, que los llevó al Aeropuerto Tenerife Sur. Allí embarcaron en un avión militar rumbo a Madrid, donde cumplirán cuarentena en el Hospital Gómez Ulla.
Casi en paralelo, comenzó la evacuación del grupo neerlandés. Países Bajos fletó una aeronave que también recogerá a pasajeros de Alemania, Bélgica y Grecia, funcionando como un “avión escoba” para varios países europeos. El procedimiento replica el aplicado a los españoles: EPIs obligatorios, mascarillas FFP2 y desplazamientos sin contacto con el exterior.
Un operativo blindado y sin contacto con la población
El desembarco se realiza por tandas de unas cinco personas mediante lanchas, siguiendo un protocolo que impide cualquier interacción con el entorno. Nadie abandona el buque hasta que el avión correspondiente está listo en pista, y el área de traslado permanece completamente aislada.
Las autoridades españolas han subrayado que el fondeo y la operación se desarrollan con “rigor científico y técnico”, pese a las tensiones políticas surgidas en Canarias por la llegada del barco. El Gobierno central defiende que la gestión se ajusta a estándares internacionales y que el riesgo para la población es inexistente.
Próximos vuelos y cierre de la operación
Tras los traslados europeos, el último vuelo previsto partirá el lunes para repatriar a pasajeros de Australia, Nueva Zelanda y otros países asiáticos, en la fase más compleja por distancia y logística. Países Bajos enviará además otra aeronave para recoger a viajeros de Canadá, Turquía, Francia, Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos.
La llegada del Hondius a Tenerife marca uno de los mayores despliegues sanitarios recientes en España, con un seguimiento estrecho de la OMS y una coordinación multinacional para contener un brote que ya suma tres fallecidos y varios contagios confirmados vinculados al itinerario del barco.

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