El Ayuntamiento de Telde ha dado un paso decisivo en materia de gestión administrativa al aprobar, por unanimidad en la Junta de Gobierno Local, la adjudicación del servicio de reparto de notificaciones en papel a la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos. Con esta decisión, el Consistorio pone fin a una situación anómala que se prolongaba desde 1996, año en el que se firmó el último contrato para este servicio esencial.
Un procedimiento que refuerza la legalidad y el control del gasto
Durante casi treinta años, el Ayuntamiento había mantenido la prestación del servicio mediante reconocimientos extrajudiciales de crédito aprobados en Pleno, una fórmula que permitía garantizar su continuidad pese a la ausencia de un contrato vigente. La adjudicación ahora formalizada supone la culminación de un expediente completo ajustado a la Ley de Contratos del Sector Público, lo que aporta mayor seguridad jurídica, transparencia y previsión presupuestaria.
La tramitación ha sido impulsada por la Concejalía de Régimen Interior, dirigida por Desirée Hernández, siguiendo la línea marcada por el gobierno municipal de Juan Antonio Peña, que ha fijado como prioridad reducir los reconocimientos extrajudiciales heredados y avanzar hacia una administración más ordenada.
Declaraciones del gobierno municipal
El alcalde, Juan Antonio Peña, destacó que este acuerdo representa “un avance significativo en el compromiso de ordenar la casa y corregir situaciones que se habían perpetuado durante décadas”. Subrayó además la importancia de que todos los servicios municipales cuenten con contratos en vigor para garantizar una gestión responsable.
Peña también agradeció el trabajo técnico realizado por la Concejalía de Régimen Interior, la jefatura de servicio y el personal municipal, resaltando la complejidad del expediente y la necesidad de planificación para resolverlo.
Por su parte, la concejala Desirée Hernández valoró la aprobación como “un paso imprescindible para normalizar un servicio básico que afecta al funcionamiento diario de todas las áreas municipales”. Añadió que la regularización no solo garantiza la continuidad del reparto de notificaciones en papel —especialmente relevante para personas mayores o ciudadanos que no utilizan medios electrónicos—, sino que también elimina los reconocimientos extrajudiciales asociados a este servicio.
Un servicio obligatorio para garantizar derechos
El reparto de notificaciones en papel sigue siendo un elemento clave en la actividad administrativa. La normativa reconoce el derecho de los ciudadanos a recibir comunicaciones oficiales en formato físico si así lo desean, por lo que el Ayuntamiento debe asegurar este canal para quienes no emplean medios digitales.
Con esta adjudicación, Telde no solo garantiza la prestación de un servicio esencial para la ciudadanía, sino que avanza hacia un modelo de gestión más transparente, planificado y plenamente ajustado a la legalidad.
