Las fuertes precipitaciones registradas durante la madrugada y primeras horas de este martes han provocado una situación de creciente complejidad en Gran Canaria, especialmente en la zona sur de la isla. Áreas como Fataga y el caserío de Arteara han sufrido los efectos más severos, con desbordamientos de cauces y daños en infraestructuras viarias.
El aumento del caudal en barrancos ha obligado al cierre de carreteras en ambos sentidos y al confinamiento preventivo en algunos núcleos, mientras que otros municipios como Telde, Las Palmas de Gran Canaria y Arucas también reportan incidencias relacionadas con lluvias intensas.
Las autoridades mantienen activo el aviso naranja, advirtiendo de que los fenómenos convectivos pueden intensificarse de forma repentina en cualquier punto de la isla, elevando el riesgo y dificultando la previsión de la evolución meteorológica.
Ante esta situación, se recomienda evitar desplazamientos durante la mañana, extremar la precaución en carretera y seguir únicamente la información difundida por canales oficiales. La prudencia y la paciencia se consideran fundamentales en estos momentos.
La gravedad del episodio ha llevado al Cabildo de Gran Canaria a declarar el nivel 2 de emergencia, lo que ha permitido solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Tras la autorización de la Delegación del Gobierno en Canarias, ya se han desplegado efectivos y recursos para colaborar en la gestión de las múltiples incidencias.
Las lluvias también están afectando al suministro eléctrico en distintos municipios, mientras que en la capital varios semáforos permanecen fuera de servicio, complicando aún más la circulación.
Además, se han registrado inundaciones, desprendimientos y caída de árboles en diferentes puntos de la red viaria. El desbordamiento del barranco de San Miguel ha provocado cortes en tramos de carretera en zonas como Tecén, agravando la situación.
En el ámbito educativo, la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias decidió inicialmente adelantar la salida del alumnado ante el empeoramiento del pronóstico, aunque finalmente se optó por mantener la actividad lectiva durante la mañana. Sin embargo, se ha decretado la suspensión de las clases presenciales para la tarde de este martes y la jornada del miércoles, que pasarán a modalidad telemática.
Las autoridades locales insisten en evitar desplazamientos innecesarios y no estacionar vehículos en cauces o desembocaduras de barrancos, mientras se mantiene un seguimiento constante de las zonas más vulnerables.
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha elevado el nivel de alerta por inundaciones, reforzando los equipos de respuesta ante una situación que continúa siendo crítica debido a la borrasca “Therese”.

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