La OMS y el Ministerio de Sanidad han impuesto que el crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus, continúe rumbo a Tenerife pese al rechazo del Gobierno canario. El barco, con siete contagiados y tres fallecidos, permanece frente a Cabo Verde mientras se decide qué pasajeros serán evacuados allí y cuáles viajarán a Canarias.
Uno de los afectados, un médico en estado grave, será trasladado esta noche al Hospital de La Candelaria en un avión medicalizado. Otros dos pacientes podrían recibir atención en el mismo centro.
El Ejecutivo central defiende que existe una obligación legal y humanitaria de asistir al buque, mientras Canarias critica que la decisión responde a criterios políticos. El barco podría llegar a la isla en tres o cuatro días, donde se activará un protocolo internacional de control sanitario.

No hay comentarios: